miércoles, 13 de mayo de 2015
martes, 12 de mayo de 2015
martes, 13 de mayo de 2014
Análisis "América" de Allen Ginsberg
Allen Ginsberg nació en Newark,
New jersey y en el seno de una familia judía. En los años cincuenta se
convirtió en una figura prominente del movimiento beat y el llamado
renacimiento de san francisco en el que también participaron, de un modo u
otro, poetas como Kenneth Resort, Gary Snyder, Lawrence Ferlinghetti o Gregory
Corso.
Este término de “beat generation”
se refiere a un grupo de escritores estadounidenses de los años 50 caracterizados por el rechazo a los
valores estadounidenses clásicos, el uso de las drogas, una gran libertad
sexual y el estudio de la filosofía oriental
La publicación de Aullido (Howl),
su obra fundamental, y otros poemas en 1956, en la legendaria editorial City
lights, fundada por Ferlinghetti, fue un auténtico aldabonazo en la literatura
norteamericana de posguerra y, junto con “En el camino” de Kerouac, el libro
central del movimiento beat.
La poesía de Ginsberg estaba muy
influida por el modernismo (ingles, no hispano. Vanguardia), el romanticismo,
el beat y la cadencia del jazz, además por su práctica del budismo kagyu y su
origen judío.
En
este poema, “América”, al igual que en "Aullido", se nos
muestra la métrica irregular y una estructura que iba a ser un sello distintivo
de la poesía de Ginsberg. El poema está lleno de referencias culturales y
políticas, así como referencias a los incidentes y acontecimientos de la propia
vida de Ginsberg, y a las vidas de sus amigos y compañeros escritores beat.
En el poema se salta de un tema a otro con poca relación entre sí, al
igual que en el jazz. Ginsberg no buscaba narrativa o bellaza, sino la
espontaneidad, la expresión humana, y la reacción.
Las estrofas, por llamarlo de alguna manera, del poema también son
irregulares y espontáneas. La primera estrofa es de dieciséis líneas, la
segunda y tercera doce, la cuarta y la quinta diez.
Al igual que otros poemas de Ginsberg, la estructura está realmente
destinada a ser escuchada en lugar de leida. Al leer el poema en voz alta uno
entiende mejor la naturaleza conversacional del poema.
La primera
estrofa del poema es algo así como una introducción que establece el tiempo y
el contexto.
América te
lo he dado todo y ahora no soy nada.
América dos
dólares y ventisiete centavos 17 de enero de 1956.
No puedo
soportar mi propia mente.
Allen Ginsberg comienza el poema expresando su estado de ánimo
deprimido y agotado. Expresa su propia desesperanza ya que su vida o la vida de
los demás no significaran nada dentro de una cultura de censura y opresión. Se
lamenta de la pobreza cultural de la época, lo que equivale a sólo unos pocos
dólares y centavos. A partir de aquí, los siguientes versos del poema comienzan
conversación con esta América personificado.
Ginsberg recuerda la gran promesa que Estados Unidos ofreció su propia
familia como inmigrante a la tierra. Él le pregunta cuando Estados Unidos
volverá a ser la tierra que una vez prometió ser. Se lamenta de que las
bibliotecas de los Estados Unidos, lo que representa el potencial de la información
y de expresión, estén "llenos de lágrimas", y se denuncia el
corporativismo de la vida americana, simbolizado por el "supermercado"
y cómo los que tienen "buena apariencia" se les da una entrada fácil
en la riqueza de América (15-16).
En la segunda estrofa se sigue dirigiendo al país, de forma personificada.
Comienza con un tono de reconciliación, tratando de encontrar elementos comunes
entre sí y su país.
Ginsberg, que habla a su país como un amante perdido, dice así:
Me haces
desear ser un santo
Esta confesión demuestra el amor que Ginsberg sintió, y la esperanza y el optimismo
que sentía en su vida antes. Como un hombre joven, influenciado por las
afiliaciones comunistas de su madre, Ginsberg sentía que su primera vocación
era ayudar a los obreros y trabajadores como abogado laboralista. A pesar de
que sus ambiciones lo llevaron en una dirección diferente - la de un poeta en lugar
de un abogado - Ginsberg admite que no puede "renunciar a su
obsesión." Es una obsesión con la promesa de Estados Unidos, con las cosas
que una vez creía profundamente: la justicia, la tolerancia, la libertad, y la
aceptación.
Ginsberg, a lo largo de su carrera, estaba fuertemente a favor de la
legalización de las drogas y su advertencia a los Estados Unidos es que si el
país sigue procesando para este tipo de delitos menores, el país perderá sus
"mejores mentes".
Acusa al país de "empujar" y él afirma que él sabe "lo
que estoy haciendo" (25). En la línea 26 utiliza imágenes de las
influencias de Oriente, una región del mundo cuya religión y cultura fascinará a
Ginsberg lo largo de su vida. Él escribe que "las flores del ciruelo están
cayendo." En la cultura oriental, la flor del ciruelo es un símbolo de la
paz. Mediante el uso de estas imágenes desde otro país y cultura, Ginsberg está
tratando de decirle a Estados Unidos que su esencia como un líder benevolente
del mundo está en declive. Es el Este, tanto en su cultura y su política, el que
muestran el camino hacia un mundo mejor.
No he leído
los periódicos desde hace meses, todos los días alguien es sometido a juicio
por asesinato.
La razón de que él no lee los periódicos no es sólo porque la noticia
le dirá cómo su país lo traiciona, sino porque también se le informará de cómo
sus propios amigos y compañeros de trabajo se convierten en una parte del ciclo
de la violencia y la rabia.
Ginsberg tambien habla de los Wooblies, que era un apodo dado a los
Trabajadores Industriales del Mundo, un sindicato internacional de los trabajadores.
Creían que todos los salarios deben ser abolidas y que todos los trabajadores
deben estar unidos como una clase de personas. Los Wobblies fueron duramente
criticados por el gobierno de Estados Unidos. El sentimentalismo de Ginsberg
hacia el grupo es el resultado de la influencia de su madre Naomi Ginsberg que mantuvo
fuertes puntos de vista comunistas a lo largo de su vida.
Mas adelante, este escritor desplaza su foco lejos de la forma
política, por el momento, y para los medios de comunicación. Ginsberg tenía a
menudo una especie de relación de "amor / odio" con estos medios. A menudo apareció en los
medios de comunicación, y aprovechaba la oportunidad para criticar a los medios
de comunicación también. Estas líneas en "América" son algunas de sus
primeras críticas públicas de la creciente dependencia de Estados Unidos en los
medios de comunicación.
Ginsberg en este poema utiliza la revista Time como ejemplo. Durante
este período, Tiempo fue el más exitoso periodico en Estados Unidos. Ginsberg
sugiere aquí que el país realmente está siendo dirigido por los medios de
comunicación, que pueden afectar el clamor emocional de los ciudadanos que
luego puede infundir miedo en sus representantes electos. Las decisiones
políticas y sociales, por lo tanto, no están siendo hechas sobre bases
racionales y humanitarios.
Luego este escritor hace un giro sorprendente en las próximas líneas
del poema.
De repente empieza a asumir la responsabilidad de las reacciones
"emocionales" que causa los medios de comunicación. Admite que lee la
revista Time cada semana. Él admite que su noticia es tan importante para su
propia comprensión del mundo como lo es para todos los demás. Está rodeado por
la revista Time y, por tanto, los medios de comunicación. La revista Time,
dice, le ayuda a saber cuál es su posición en el mundo. Esto sucede, por
supuesto, al estar por debajo de todas las personas "serias" en el
mundo, pero eso no cambia el hecho de que él mismo se adapta y se ajusta a las
normas sociales impuestas por la revista Time y los medios de comunicación.
Ginsberg luego hace una admisión de que cambia el tono y el enfoque
del poema: de repente se da cuenta de que "Yo soy América" y que
"estoy hablando a mí mismo de nuevo" (49-50). Ginsberg comenzó la
estrofa diciendo "me dirijo a usted," (41) y termina la estrofa por
darse cuenta de que el "usted" es realmente él mismo. Su propia
conformidad, su disposición a aceptar el lugar en la vida y los papeles de la
carrera y la personalidad en el contexto americano.
La siguiente estrofa vuelve a la política y se basa en la naturaleza
psicodélica del poema. Hace uso particular de este estilo.
Ginsberg comienza afirmando que "Asia se está levantando contra
mí" (51). Se hace referencia a dos eventos en particular aquí: el primero
es el ascenso de China como potencia comunista en el Este. Los Estados Unidos y
Rusia han luchado a lo largo de la primera mitad del siglo XX, para influir en
la política de China y su población. China se convertirá en un aliado de la
URSS, un revés para las relaciones exteriores de Estados Unidos en esa parte
del mundo, después de la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial. Pero Ginsberg
también hace referencia a su propio compromiso con la religión y la cultura
asiática. Como estudiante universitario Ginsberg había estudiado el budismo zen
como importante perspectiva religiosa para muchos de los escritores beat, ya
que trató de alcanzar niveles superiores de conciencia a consumir drogas como
el LSD. Al afirmar que "Asia está creciendo en mi contra". Ginsberg
reconoce que él no tiene "la oportunidad de un chino" de evitar esta
colisión de valores.
Él tiene "dos articulaciones de millones de marihuana de los
genitales / una literatura privada impublicable ..." (54). Ginsberg parece
ser autocrítico, observando cómo el estilo de vida que él vive (drogas, el
sexo, el arte) es un recurso escaso para el reto monumental de su identidad y
de la identidad política del país. Mudarse a un ámbito más amplio, que señala
que él también tiene "jetplanes 1,400 millas por hora y las instituciones
mentales veinticinco mil" (55-56). Las comparaciones aquí son elocuentes.
Estas líneas plantean la pregunta de por qué un país con tales avances
tecnológicos tipifica y castiga su loco de una manera tan inhumanas.
El poema vuelve a un punto de vista personal menos. Mientras Ginsberg
dio cuenta de que él mismo era América y, a continuación, comenzó a examinar
introspectivamente su complicidad en la América que estaba atacando, ha
renunciado a esta línea de pensamiento y volvió a la conversación con una
América personificada por separado. Acusa a Estados Unidos de estar en un
"estado de ánimo tonto", y que esto le impide escribir una verdadera
"letanía sagrada" de los fallos del país.
Comienza con una especie de allanamiento a los valores
estadounidenses. Usa a Henry Ford, cuya línea de montaje es un método de
producción revolucionado en la industria en el inicio del siglo XX, y hizo de
Estados Unidos una superpotencia económica. Ginsberg dice que va a "seguir
como Henry Ford", con su poesía, la escritura, no desde un punto de vista
emocional y artística, sino con la mirada puesta en el beneficio. Todo se hace
con fines de lucro y nada valioso viene sin sentido de los negocios. Esto, por
supuesto, va en contra de los valores de los derechos laborales y la
sindicalización que Ginsberg dice que una vez atendidas.
A medida que el poema comienza a cerrarse, a partir de la línea 78, Ginsberg
continúa hablando sobre las actitudes discriminatorias de los Estados Unidos,
que es el patriotismo no pensante, y es el tratamiento injusto de los grupos
raciales y políticos minoritarios. Sin embargo, en estas líneas, Ginsberg se
mueve de un tono de enojo a un sarcasmo mordaz. Mueve la conversación de un
ataque a un país personificado a un ataque sarcástico sobre los ciudadanos del
país real. Él comienza con tratar de imitar el habla coloquial estadounidense,
un indicador de que se está burlando de los desinformados y sin educación que
seguirían ciegamente un patriotismo ciego. Los antagonistas, Ginsberg dice, son
"Esos Rusos esos Rusos y esos Chinos. Y esos Rusos" (79). Luego se
burla de la paranoia de Estados Unidos sobre la Rusia comunista haciendo
declaraciones ridículas como "Rusia quiere comernos vivos" y
"Ella quiere llevar los automóviles de nuestros garajes" y "Su
quiere agarrar Chicago" (80-82). Ginsberg se burla del miedo mal dirigido
de los que optan por no aprender y no a pensar por sí mismos acerca de la
situación política y social de su país.
En primer lugar, Ginsberg continúa su burla de la ignorancia americana
utilizando formas de habla coloquial. Él usa pronombres equivocados y tiempos
verbales incorrectos, lo que sugiere la ridiculez de los temores populistas de
personas que ni siquiera han aprendido a leer correctamente. También hace uso
de sonidos, una parte del poema que sólo puede ser evaluada con precisión a
través de una lectura verbal. Los sonidos están destinados a ser primordiales,
una vez más lo que sugiere que estos ignorantes populistas no son sólo animales.
Su uso despectivo de los nativos americanos y los afroamericanos de aquí es una
muestra palpable de su miedo. El comunismo hará que todas las personas iguales
y estos populistas quieren sólo para mantener el status quo discriminatorio.
Por último, Ginsberg sugiere que lo de lo que tienen mas miedo estas personas
es de decir que su estilo de vida confortable de clase media será tomado de
ellos y ellos en cambio tendrá que trabajar para los "dieciséis horas al
día", una difícil situación que es simplemente insostenible a la cultura
de la pereza que ha envuelto América.
Las últimas líneas del poema abandonan el sarcasmo y el lenguaje
lúdico de las líneas anteriores. Ginsberg establece un tono más
"serio" para el final contando Latina adelantado que "esto es
muy grave" (87). Él es casi con incredulidad en todo lo que solo ha
acusado al país de. Las cuatro últimas líneas son la declaración de la acción
de Ginsberg. Él le dice tanto el país como el lector de que es hora de que
"llegar hasta el trabajo" (90). Luego califica lo que puede hacer: él
no puede unirse al Ejército y que no puede trabajar en una fábrica, tanto a
causa de sus ideas políticas y sociales, sino también porque es "miope y
psicópata de todas formas", dos condiciones que le impidan de este tipo de
servicio. En cambio, Ginsberg sugiere que tendrá que encontrar su propia manera
de contribuir a la evolución de la situación social que se acaba de describir
en el poema, a pesar de que no hace ninguna declaración positiva hacia lo que
realmente va a hacer. Es probable que en la década de 1950, antes de que la
lucha contra la guerra y los derechos civiles del activismo de la década de
1960, había poca salida para el cambio y la expresión política y, por tanto, Ginsberg
no podía agregar una descripción más detallada de lo que el trabajo que en
realidad llevar a cabo.
En cambio,
él hace una declaración final que es a la vez una declaración de su diferencia
y una declaración de su deseo de trabajar en una mejor América. "Estados
Unidos me estoy poniendo mi extraña hombro a la rueda." Poner un hombro a
la rueda es una expresión de un trabajo duro y el trabajo. Ginsberg sugiere que
va a demostrar que incluso los marginados, los débiles, y los afeminados pueden
afectar el cambio, una declaración que resultaría ser muy cierto en las
próximas décadas.
"La casa de la fuerza" de Angélica Liddell
"El público" de Federico García Lorca
viernes, 9 de mayo de 2014
Análisis poema “No sé de ningún mundo mejor” de Ingeborg Bachmann
“No sé de ningún mundo mejor” se
trata de una curiosa obra de Bachmann, un libro que recoge un poemario, aunque podríamos
denominarlo recopilación de textos a medias o textos fallidos.
El tema que recorre todos estos poemas
es el de la soledad y también el de la enfermedad. Ingeborg Bachmann esta afectada
y se siente sola, sin familia ni amigos, desamparada y moribunda. Esta gran
autora de otras grandes obras ahora se encuentra en un momento de desesperación
en un cuerpo dolorido y enfermo.
La austriaca Ingeborg Bachmann nació
en Carintia 1926 y murió en Roma 1973. Destacó como poeta, ensayista y
narradora. Su novela estrella fue Malina, y su breve pero intensa obra poética
estaba compuesta hasta ahora por los libros El tiempo postergado, Invocación a
la Osa Mayor y un grupo de Últimos poemas recogidos en sus Obras completas en
1978. Pero el año 2000 se publicó en Munich “No sé de ningún mundo mejor”, una
importante colección de textos que se habían mantenido inéditos por decisión de
la familia, dado su carácter de inconclusos, pero que finalmente fueron dados a
la luz teniendo en cuenta que su autora, aun sin haberlos corregido y revisado,
no los destruyó, como hizo con otros borradores. Sus hermanos escribieron en el
prólogo: En estos versos las palabras hermosas han dejado su lugar al espanto,
al dolor, a la cercanía de la muerte. Expresan el luto por la poesía perdida y
los sufrimientos de los seres, siendo, al mismo tiempo, una crítica implacable
de la sociedad.
Ingeborg Bachmann murió en un
hospital en Roma tres semanas después de un incendio, dejando su obra
incompleta.
En este poema, como en los demás de este libro, se puede
observar a una Ingeborg Bachmann mas pesimista, frágil donde desvela sus
obsesiones y sus miedos a base de repeticiones. Intenta entenderse y contarse a
si misma lo que siente, la desconfianza y los descuidos de su vida. Es un
momento en el que intenta desahogarse escribiendo la desesperanza que siente.
Como he comentado antes, la autora se encuentra enferma, en
una cama de hospital y moribunda, por tanto su espera es terrible y en estos
poemas nos hace testigos de sus más íntimas emociones.
Este poema del libro “No se de ningún mundo mejor” se
compone de cinco estrofas de versos libres ya que no comparten ni rima ni
medida fija.
El poema comienza “quien sepa de un mundo mejor, que dé un
paso al frente”. La autora se encuentra en pleno renacer de la poesía germánica
tras la posguerra. Además, se exilia a Italia tras su difícil relación con su país, Austria. Este utópico mundo que busca
Bachmann se trata de un mundo desmilitarizado, un mundo del que deberíamos prescindir del autoritarismo
de las instituciones.
Ingeborg avanza desde un punto de vista mas exterior, desde
las injusticias del mundo, y de cómo los débiles son los primeros que caen. Y a
medida que avanza el poema, se acerca a su mundo interior, a sus preocupaciones
y a sus miedos, hasta caer en la desesperación y en la frustración, que podemos
observar en sus versos del cuarto párrafo.
Enferma y moribunda se da cuenta de que todo lo que ha vivido
y sus mejores momentos ahora se empiezan a desvanecer y aparece la melancolía.
Esto ya no era yo desde
hace tiempo.
Llegando a su último párrafo donde lo reitera y se da por
vencida. Apenas es capaz de sentir algo positivo, por su estado de enfermedad,
y lo único que siente es dolor.
¿Cómo va a terminar? Me he vuelto
aburrida y tan lenta y tan fría
que, sin mi dolor, ya no estaría viva.
Con encadenamientos con la siguiente estrofa a base de
repeticiones.
He implantado mi
amabilidad,
mi risa y una música del porvenir.
en la aridez de un pecho recolectado.
He amado como
los salvajes,
entusiasmada por el amor y por cada día.
He adorado, he quemado raíces, he ayudado
Se trata de repeticiones al principio de cada verso, casi
como anáforas, que describen cómo vivía y sentía, causando un mayor impacto en su
último verso que dice así, “Esto ya no era yo desde hace tiempo.”
Como desesperanza final hacia la vida.
Por otra parte, la primera estrofa con la segunda, y la
tercera con la cuarta forman anadiplosis.
en el sueño del armamento, en el sueño
del regreso.
Hasta el regreso. Pero se dice
si no tienes ninguno, te lo había
implantado yo.
Te he implantado un corazón,
Podemos percatarnos de cómo se repite un grupo de palabras
al final de un verso y al comienzo del siguiente que consigue encadenar todas
sus ideas a manera de pensamiento, todo sus ideas se van enlazando.
Estamos ante uno de los poemas en los que esta luchadora
incansable, Ingeborg Bachmann acabó presa de la desesperanza, tal vez su mas
temible enemigo.
jueves, 1 de mayo de 2014
Análisis "La ola de mi pozo" de Juan Ramón Jimenez
El poema "La ola de mi pozo" trata la soledad del autoexiliado. El autor se pregunta si debió marcharse, acepta el viaje pero está confuso.
El autor es Juan Ramón Jiménez, el principal poeta español del siglo XX. Nace el 23 de diciembre de 1881 en Moguer, Huelva y muere el 29 de mayo de 1958 en San Juan, Puerto Rico. Dedica toda su vida a la perfección y a la búsqueda de una forma poética. Es quien introduce el modernismo en España. Su simbolismo constituye renovación radical de todo lenguaje poético, mayor complejidad rítmica, vocabulario refinado y construcción de mundos ideales y esencializados que rompen con el carácter prosaico.
Tras su etapa sensitiva y su etapa intelectual, en 1936 con causa de la guerra civil, se exilia a America. El 19 de septiembre de 1936 llega a Nueva York y tras una breve estancia, Juan Ramón y su mujer Zenobia embarcan hacia Puerto Rico. Allí continua con su objetivo principal de sus obras, la búsqueda de la belleza y la perfección pero su temática va cambiando.
El poema a analizar pertenece a su libro “En el otro costado” escrito entre 1936 y 1942 en esta etapa de exilo. Se trata de un poema no estrófico con rima asonante aunque se queda algún que otro verso descolgado.
El poema se podría dividir en tres partes diferenciadas.
Juan Ramón Jiménez comienza su poema con un grito. Según piensa, renuncia y dice “ni quiero más el mar”. Este verso completaría su sentido al final del poema, ya que vendría a ser su desahogo final, y en donde analiza su estado anímico y de exiliado.
Podríamos distinguir una 1º parte en la que Juan Ramón Jiménez se da cuenta que no avanza y de que está perdiendo el tiempo. Se siente solo. Juan Ramón está exiliado y se acuerda de su pozo. Del pozo de Moguer.
En su segundo verso describe su estado, “la redonda y movible soledad”, soledad como vuelta al mismo sitio. “Con los radios constantes del pasar” con esta figura de los radios de una bicicleta explica cómo se siente en el exilo. Al igual que la rueda de una bicicleta, Juan Ramón siente que a pesar de que viaje mucho, no avanza, vuelve al mismo sitio. En este momento nos ubica, y nos traslada a su Moguer.
Para no entrar en una depresión, piensa en su pueblo, el único sitio que le transmite tranquilidad. Empieza la 2º parte que constaría de la segunda y tercera estrofa.
“Pozo mío, Moguer, quietud fatal” Aquí hay dos pensamientos y un estado de animo. La paz de Moguer y el inmovilismo de quedarse en Moguer renunciando a las injusticias que hay en España. A Juan Ramón le hubiese gustado haberse quedado pero hubiese tenido que renunciar a todo. Navega mentalmente a su tierra y esto le transmite paz al recordar. Con estas llanas palabras explica lo que siente. La protección de su casa y el sol de lleno dando en su puerta. ¿Quién se olvida del olor de los pinos y las piedras que por ser las mas viejas de lo existente solo te pueden dar paz?
En sus versos “tierra firme al estar viviendo y moridero del real amante del que vuelve a su verdad” explica cómo para él, el pueblo es la verdad. Su gente son reales personajes. Se atreve a decir que ellos tienen la verdad y lo valora, pero como no quiere aceptar el servilismo del pueblo como garantes de la verdad, por eso dice “del que vuelve a su verdad”. Es su pueblo el lugar ideal de vivir y el lugar en que amaría volver para morir.
Empieza la tercera estrofa en la que habla de su pueblo Moguer, como lugar donde están sus orígenes y su inocencia. Es una tierra de trabajo que además da sus frutos. pero en donde el tiempo no pasa, no cambia. En Moguer los males parecen congelarse y la paz inutiliza a la tristeza.
Para terminar, la última estrofa, que podría ser la tercera parte en que Juan Ramón habla de que para la desesperanza que tiene, prefiere estar en su tierra, en Moguer. Está harto de viajar, de moverse. Sabe que no debería volver y se desespera, pero es lo que mas desearía. Para él lo mas importante es el hogar, y su hogar está en ese pueblo de Huelva.
Estos últimos versos son un grito porque quiere volver y sabe que no puede.
Para embellecer el lenguaje de su poema, Juan Ramón Jiménez utiliza una serie de figuras literarias o figuras retóricas. Un ejemplo que aparece en dos ocasiones es la anáfora o repetición de una palabra al principio de cada verso. En la tercera estrofa con “tierra” y en la última con “más”. También hay una repetición al final de cada verso o epífora en la última estrofa con “mar”. Utiliza de adjetivos semánticamente innecesarios por redundantes como “ancho mar” o “hondo mar” que son los llamados epítetos. Otra de las figuras literarias que aparecen es una sinestesia “redonda y movible soledad”.
Juan Ramón Jiménez es un poeta dedicado por entero a la creación literaria. En el exilio, no perdió el sustento íntimo de su escritura, en su vía poética hay silencio, pero no hay discontinuidad. A pesar de la distancia, no pierde sus raices. Y acepta la finitud del hombre aquí en la tierra, con lo que resuelve, líricamente, el más hondo conflicto de la modernidad.
lunes, 7 de abril de 2014
Antón Chéjov y "La gaviota"
Antón
Chéjov fue un médico, escritor y dramaturgo ruso que nació el 29 de enero de
1860 en Taganrog y murió con 44 años el 15 de julio de 1904 en Badenweiler.
Es maestro del relato corto, pero también como dramaturgo escribió unas cuantas obras. Su carrera literaria la iba compaginando con la medicina.
Es maestro del relato corto, pero también como dramaturgo escribió unas cuantas obras. Su carrera literaria la iba compaginando con la medicina.
Tal
vez sus obras teatrales mas conocidas fuesen: “La gaviota”, “Tío Vania”, “Las
tres hermanas” y “El jardín de los cerezos”.
El
año pasado, en mi clase de teatro, llegó la profesora con distintas obras que íbamos
a preparar y representar. Una de ellas era “la gaviota “ Anton Chéjov. Había oído
hablar de este escritor pero la verdad que no había aun tenido la oportunidad
de leer ninguna obra suya. Esa misma tarde me leí la obra y sinceramente me
encantó. Hoy voy a centrarme en analizar las características de la escritura de
este gran escritor, Antón Chéjov.
En
sintonía con la realidad social de la época, Chéjov creó a sus personajes
insertos en un contexto en el que la antigua clase aristócrata se consumía
lentamente frente a los dictados de un nuevo orden encarnado en la burguesía.
Sus
dramas manifiestan la imposibilidad del hombre moderno de llevar a cabo sus
deseos, de tolerar la desidia, la inercia moral y la falta de responsabilidad.
El
objetivo de Chéjov es mostrar las cosas como son, bajo la sensación de lo
cotidiano, lo banal. La acción se reduce al mínimo, los golpes de efecto
brillan por su ausencia y la trama se entreteje en diálogos cotidianos
aparentemente desprovistos de mayor significado.
Ambientados
en casas de provincia, los personajes de Chéjov se ven sometidos al aburrimiento
y a la monotonía característicos de la clase aristócrata que ha perdido sus
motivaciones.
Sus
obras de madurez están elaboradas según el principio básico: el conflicto entre
un explotador y sus víctimas. Como en el caso de “La gaviota” en el que Triforín
destruye la candidez de Nina y Arkadina las esperanzas de su hijo. También esto
se puede observar en otra obra de Chéjov, “Tío Vania”, la llegada de Elena y
Serebriakor hace tomar conciencia en los demás sus propias miserias.
Por
otra parte, está el diálogo. Antón Chéjov crea un dialogo que es revelador de
las características de los personajes, de sus motivaciones, sus odios y
pasiones. Las obras parecen desplegarse en un crescendo, comienzan serenas, plácidas
y se complejizan hasta el clímax final, en el que el despojo se evidencia en
toda su envergadura.
Como
decía él: “Los hombres comen, duermes, fuman y dicen banalidades y sin embargo
se destruyen”
Antón
Chéjov crea historias donde el bien y el mal se conducen en conflictos
internos, personales; por lo tanto sus personajes no son arquetipos de héroes o
villanos, sino seres capaces de amar y odiar al mismo tiempo, de sufrir y
gozar, revelando así la profunda ambigüedad que caracteriza al hombre. Sus “héroes”
son figuras rutinarias, monótonas, enmarcadas en los lugares comunes de todos
los días.
En
“La gaviota”, escrita en 1986 encontramos todas estas características que suele
emplear Chéjov en sus personajes. Por un lado tenemos a personajes como
Arkadina, una actriz madura, egoísta y superficial que se enfrenta con su hijo,
el apasionado pero poco experimentado Treplev, quien quiere instaurar nuevas
formar de representación teatral, y tras no conseguir el éxito deseado, se
suicida, evidenciando el despojo espiritual del que ha sido víctima por parte
de su progenitora.
Por
otra parte encontramos a Nina, cándida aspirante a actriz que es seducida luego abandonada por Trigorin, el
escritor de gran éxito pero infeliz y deseoso del destino del hombre común.
Tenemos
mas personajes, pero exentos de tragedias personajes en la obra. Masha es el
prototipo de la mujer insatisfecha que, incapaz de lograr su felicidad, se
somete a una vida sin amor. Sorín representa al hombre que por no haber tenido
una existencia plena, ansía realizar en su vejez todo lo que no puedo hacer de
joven. Y Dorn intenta hacer filosofía mientras su vida transita por la
indiferencia.
La noche de estreno de la producción de “La
gaviota” fue un famoso fracaso. Pero cuando Konstantín Stanislavsky la dirigió en una posterior producción para el Teatro de
Arte de Moscú y la obra triunfó.
En
“La gaviota” nos encontramos con todas las características que antes he ido nombrado
tan peculiares de las obras Chéjov . Pero esta comedia de cuatro actos me ha
fascinado mas que las demás. Entre el entramado de la historia, suceden difíciles
momentos como el intento de suicidio de Tréplev, y los personajes en lugar de
hablar de los problemas expresamente, tienden a irse por las ramas, y ha hablar
de temas banales como al principio comentaba. Es el concepto conocido como “subtexto”
el que tanto me ha sorprendido y admirado.
lunes, 31 de marzo de 2014
Ámsterdam. Visita a la casa de Ana Frank.
martes, 18 de marzo de 2014
"La señorita Else" de Arthur Schnitzler
Hace unas semanas me mandaron leer el primer libro en “Tendencias literarias”:“La señorita Else” de Arthur Schnitzler. Este narrador y dramaturgo austríaco escribió este relato en 1924.
Nada más comenzarlo me llamo bastante la atención la estructura de monólogo interior con diálogos entrecomillados.
Solían ser los grupos que se sentían amenazados los que se refugiaban en la primera persona, el “yo” era un proceso para confesarse, como un procedimiento defensivo. Quizá por eso cuando aumentan las escritoras, escriben en primera personas, y al igual hicieron los judíos en tiempos hostiles o la minoría de escritores homosexuales.
Nos
encontramos a finales del siglo XIX principios del XX, en la transición del
simbolismo a las vanguardias. El movimiento feminista se empieza a desarrollar,
se empieza a extender la idea de la reformulación de las relaciones de género.
Else es un objeto de cambio, tratada como mercancía, se convierte en un
motor de drama. Por tanto este elemento feminista es un elemento interesante
que plantea la novela.
Otro
componente a destacar que aparece es el tema de la humillación. Estamos ante una sociedad injusta
en la que se humilla a Elsa. A las mujeres se las trataba como niños y como sujetos
dependientes que no pueden tomar sus propias decisiones. Esto solo lleva a un único
final posible (que ahora no desvelaré por si alguno aún no lo ha leído. Espero que pronto lo hagáis).
Estamos ante un tiempo del relato circular reiterativo, puesto que hay cosas que se nos
cuentan varias veces. La trama con progresión lineal que nos va marcando este
ritmo narrativo tan característico. Además nos encontramos ante un hecho que dura igual
que la trama. El diálogo de la historia dura lo que el diálogo de la trama ya
que se trata de un monólogo interior de Elsa que esta teniendo en presente.
La
señorita Else como otras obras fue poco leída y poco aceptada en aquella época.
Ya que estaba el modelo victoriano, los que leían eran la burguesía. Y esta
burguesía prefería mundos coherentes a problemáticos. Tenían tendencia hacia lo
real y empieza a aparecer una tensión entre lo que hacen estos escritores y lo
que el público desea.
Además
estamos ante un estructura simbolista. Se construye la realidad a través de signos,
como símbolo de la música o del baile. El vals vienés, como signo del ensimismamiento,
las vueltas te hacen perder la relación con el mundo exterior. Y uno acaba con
cierta perdida de los contornos y de los perfiles nítidos.
A mi sinceramente me ha encantado este relato, tanto por su forma de monólogo interior como la trama de este. A pesar de que las circunstancias sean otras, te sientes totalmente identificado con esta joven tan inocente y sincera. No hay límites entre lo que piensa y lo que debería de pensar, lo que hace que sea un discurso plenamente sincero.
A mi sinceramente me ha encantado este relato, tanto por su forma de monólogo interior como la trama de este. A pesar de que las circunstancias sean otras, te sientes totalmente identificado con esta joven tan inocente y sincera. No hay límites entre lo que piensa y lo que debería de pensar, lo que hace que sea un discurso plenamente sincero.
miércoles, 26 de febrero de 2014
martes, 18 de febrero de 2014
Análisis sobre "La deshumanización del arte" Ortega y Gasset
La deshumanización del arte se
trata de un libro escrito en 1925 por José Ortega y Gasset donde se cuestionan
las nuevas artes que empiezan a aparecer. Se alude a la literatura y al arte de
vanguardia surgido tras la primera guerra mundial.
Ortega y Gasset es
el filósofo y ensayista mas
brillante de la España del siglo XX. Nació en 1883 en Madrid y vivió: el
desastre del 98, que dio comienzo a una época de crisis social, política y
ideológica; el reinado de Alfonso XIII; la segunda república y la guerra civil.
Las teorías del perspectivismo y de la razón vital o raciovitalismo, son las
que definen su filosofía.
Nació en una
familia acomodada, con las ideas regeneracionistas aunque luego se instaló en
las nuevas ideas de los
pertenecientes a la generación del 14.
Desde muy joven
tuvo servicio de la prensa. En aquella época, esta era la balanza para cambiar
el país. Suponía el medio de expresión de la élite intelectual, donde todos los
escritores de la generación del 14 escribían para introducir de sus ideas y
valores de la cultura europea. Comenzada la guerra mundial, algunos de ellos
salen bajo la dirección de Ortega y Gasset. Actúan a través del periódico “El
sol” o la revista “España”, fundada por él en 1915 y en donde los escritores
del 98 junto a los del 14, hacen una crítica de la vida política y social.
Pronto empezará
a disminuir el analfabetismo, y comenzará la aparición de los nuevos medios de
comunicación de masas. También hay un aumento de la tirada de libros
favoreciendo así la difusión de los ideales de los escritores de esta época,
así como libros de Ortega y Gasset, comportando un cambio en las mentalidades
dominantes. Se defiende la necesidad de sacar a España de su ancestral
aislamiento e introducir las ideas y los valores de la cultura europea.
En 1914 se
inicia la modernidad, aunque tras la guerra mundial suponga una ruptura
absoluta con los valores de la sociedad del siglo XIX. La primera guerra
mundial en 1914 supuso el exilio de gran parte de la población. España se
convierte en refugio sobre todo de gente francesa. Paris empezó a ser la
capital de las vanguardias pero tras el estallido la mayoría huyo a España, a
Madrid. También en Madrid se refugian escritores italianos, alemanes o
latinoamericanos, esto supuso un nuevo aire a la literatura y el camino a
algunas vanguardias españolas.
Al estallar la
guerra civil española, Ortega huyó de España y se exilió en Paris, en los Países
Bajos, en Argentina y en Lisboa. Y en 1945 volvió a España, donde murió.
En cuanto a sus
obras, en 1902 publicó su primer libro llamado “Glosas” donde ya daba cuenta su
visión sobre el hombre. En 1904, se doctoró en Filosofía y Letras, y en 1914
escribe “Meditaciones del Quijote”, primera obra donde expresa su visión de filosofía. En ella, define la vida
como individual pero también como circunstancia. En 1925, escribe otro de sus
libros mas destacables “La deshumanización del arte”, un libro y tratado
sociológico sobre el arte de vanguardia, el cual analizaré más detenidamente.
En 1930, “La
rebelión de las masas”, que supone un rechazo a la sociedad de las masas y a la
democracia. Las minorías preparadas son las capaces de generar pensamiento y de
dirigir el país.
Ortega y Gasset
en “la deshumanización del arte” comienza distinguiendo entre lo que no es
popular y lo que es impopular. Pone el ejemplo del romanticismo, que pasó a ser por excelencia el estilo
popular. Solo tuvo por enemigo a una minoría anquilosada en las formas arcaicas
del antiguo régimen. En cambio, el arte nuevo tiene a la masa en contra suya, por tanto es impopular/antipopular
por excelencia.
Desde el punto
de vista sociológico, existen dos grupos antagónicos: una minoría formada por
reducido número de personas favorables a este, y mayoría que le es hostil. Y la
distinción que los separa no es el gusto sino el entendimiento. La mayoría, la
masa, no la entiende. Se trata de un arte nuevo que no es para todo el mundo
como lo era el romántico.
Ortega y Gasset
cuenta que el hecho de no entender la obra, deja en posición de humillación al
hombre, y a la burguesía.
“Se acerca el
tiempo en que la sociedad, desde la política del arte, volverá a organizarse,
según es debido, en dos ordenes o rangos: el de los hombres egregios y el de los
hombres vulgares”. En este párrafo sacado del libro, ya distingue entre dos
tipos de personas que en “La rebelión de las masas”(1930) explicará mas
detenidamente de que son las personas egregias, las que tienen un nivel
educativo y cultural adecuado, las que deberían gobernar el país.
Ortega y Gasset
explica cómo para la mayoría de
las personas, una obra es “buena” cuando esta consigue producir la cantidad de ilusión
necesaria para que los personajes imaginarios valgan como personas vivientes.
En la lírica buscará amores y dolores del hombre que palpita bajo el poeta. En
pintura solo le atraerán los cuadros donde encuentre figuras con quien fuera interesante vivir o cuando
el paisaje real que representa merezca por su amenidad ser visitado en una
excursión. Por tanto, la mayoría busca el realismo, busca encontrarse en una
obra.
Existen dos
operaciones opuestas a la hora de observar por una ventana. Se puede ver el jardín
o ver el vidrio de la ventana, una excluye a la otra, se trata de dos
acomodaciones oculares distintas. Quien en la obra de arte busca el conmoverse,
que es lo que busca la mayoría, acomoda su percepción espiritual y por tanto no
verá la obra de arte. No se fijan en el vidrio de la ventana y se fijan en la
realidad humana que hay representada en la obra.
Todo el arte pasado
ha sido realista y para gozarlo no hace falta la acomodación al vidrio, a la
propia obra de arte. Basta con poseer sensibilidad humana y dejarse llevar por
los sentimientos. Este arte realista es arte popular, del que Ortega explica
que no es propio arte en si, sino extracto de vida.
El arte vanguardista que empieza a aparecer
tras la primera guerra mundial tiene una tendencia a la eliminación progresiva
de los elementos humanos. El contenido humano de la obra será tan escaso que
casi ni se le verá. Comienza a aparecer un arte para artistas y no para la masa
de los hombres. Y aquí es cuando aparecen dos clases de individuos: los que lo
entienden y los que no; los artistas y los que no lo son."La persistencia de la memoria" Salvador Dalí, 1931
A principios del
siglo XX se empiezan a agotar las combinaciones posibles en novela y en teatro
romántico-naturalista y es necesaria una nueva sensibilidad
Comienza la deshumanización
del arte, evitar las formas vivas, a hacer que la obra de arte no sea sino obra
de arte, a considerar el arte como juego y a considerarlo como algo sin
transcendencia alguna.
En el capítulo “Unas
gotas de fenomenología” coloca una situación: un hombre agoniza, su mujer al
lado, un médico cuenta las pulsaciones del moribundo, un periodista hace su
trabajo y un pintor que observa. Distingue en que la esposa y el pintor
presencian dos hechos completamente distintos y se pregunta cual será la
verdadera realidad. Para ello, lo primero es medir la distancia espiritual en
que cada uno se halla del hecho común. Y el pintor es el más distante ya que
tiene una actitud puramente contemplativa, hay mínima intervención sentimental.
Existen dos
tipos de grados: Los grados de proximidad, que equivalen a grados de
participación sentimental en los hechos, la realidad “vivida”; y los grados de
alejamiento, son grados de liberación en que objetivamos el suceso real,
realidad “contemplada”.
Las vanguardias
surgen como un grito de protesta tras la primera guerra mundial que había
dejado el mundo hundido en el sinsentido de este. Surgiendo la liberación de la
subjetividad en los artistas que necesitan expresarse con violencia a los
valores establecidos y a las tradiciones burguesas del pasado. Objetivo de provocar
y agredir al sistema burgués.
"El guernica" Pablo Picasso, 1937
Aparece una
nueva sensibilidad estética. En vez de ir continuando en busca de la máxima
realidad, se ve que ha ido contra ella y rompe el aspecto humano.
Ahora no hacen
falta sentimientos y pasiones, solo sentimientos estéticos. Como dice Ortega y
Gasset: “No se trata de pintar algo distinto al hombre, casa o montaña, sino
pintar un hombre que se parezca lo menos posible a un hombre.” Hay que
construir algo que no sea copia de lo natural.
En su apartado
“Invitación a comprender” habla de la diferencia entre la percepción de la
realidad vivida y la percepción de la forma artística ya que requieren
acomodaciones diferentes.
El poeta joven
cuando poetiza se propone simplemente ser poeta. Vida es una cosa, poesía es
otra. Ahora por ejemplo la metáfora tiene intención decorativa, para adornar la
realidad amada.
Ortega y Gasset
llega a la conclusión de que para deshumanizar el arte hay que invertir la
jerarquía de cosas importantes. En
primer plano tienen que ir los mínimos sucesos de la vida. Por ejemplo habla de
Ramón Gómez de la Serna, que escribe un libro sobre los senos o sobre el
rastro.
También se ha
pasado de pintar las cosas a pintar las ideas. El artista nos e fija en el
mundo exterior, ahora solo en los paisajes internos y subjetivos.
Por último,
habla del surgimiento de la iconoclasia en al religión y en el arte. Desde la
prehistoria hay sensibilidad por buscar la forma viva. Pero acabamos
aterrorizados y recogemos signos abstractos.
Cuando Ortega y
Gasset escribió este ensayo en 1925 no fue visto como novedad ni tuvo un gran
interés en el público. Se trataba mas un ensayo donde se expone la finalidad de
este nuevo arte que empieza a surgir. Peor hoy en día, se ha pasado a
considerar un análisis de lo que fue el nuevo arte, el arte de las vanguardias
tras la primera guerra mundial.
Además el
concepto de arte deshumanizado y moderno influyó en la generación del 27. Por
tanto, todas las ideas reflejadas
en el libro de Ortega, en cierto modo, describían a esta generación del 27.
Generación del 27
Por tanto,
Ortega y Gasset veía este nuevo arte como algo bueno y positivo. Un arte que
daba aires de modernidad y que distinguía entre hombres vulgares y egregios.
Algo que mas adelante en su obra “La rebelión de las masas” reafirma y analiza.
Su crítica al nivel educativo y cultural de la élites y sus intentos por
cambiar a éstas, eran constantes en su filosofía. Y la aparición de este nuevo
arte tan provocativo suponía dejar en humillación a la burguesía por no
entenderlo.
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